¿Y si me tiro del balcón?
El dolor es tan intenso que a veces sólo quiero ir de fiesta.
Quedarme todo el día con la frente pegada a la ventana, mirando como pasan las nubes y los autos. El frío penetra como una aguja en el cráneo y duele el cerebro, el brazo, debajo de las costillas y en los pies; y las manos arden, se vuelven rojas y explotan. Como mi cara al llorar, que ya no es mía y yo no entiendo cómo llegué acá.
Mi estómago está vacío y mi cuello, apretado. Sangran los labios y la nariz. Sólo quiero ir de fiesta, tomar veneno y pudrirme de a poco mientras duermo en la vereda.
Mi cuerpo es una jaula que no me permite bailar con quien amo.
Y en mi mente está la llave, escondida tras el llanto.
Mis ojos desorbitados y mis huesos débiles, y yo sigo fumando todo ese puto engaño. Mi cuerpo es una jaula y en mi mente está la llave, no puedo encontrarla: la veo y desaparece.
No quiero la ayuda, quiero seguir tomando de mis propias mentiras.
Subo un escalón, tropiezo y ruedo 3 abajo. Ya no sé si existe, ya no sé si vive, si nunca estuvo o si la creé yo.
A veces quiero correr, a veces quiero dormir para poder escarparme de la vida, para poder escaparme de aquí (mi cabeza).
ResponderEliminarY me pudro lenta y dolorosamente por fuera y por dentro sin hallar consuelo...
Te amo. Espero que el tiempo hasta volverte a ver pase tan rapidamente como un suspiro.
Me alegra mucho que hayas decidido darle uso a estos espacios anonimos, a veces sirven de algo, no sé...