Intentaré recuperarlo. Eso que se me perdió por ahí, cuando iba distraída, las palabras emergentes. Intentaré imaginar un público y escribir para ellos... entonces, quizás pueda volver a escribir para mí.

martes, 9 de agosto de 2011

Renglones pisados

Te extraño. Sabés a qué me refiero. Al otro vos, al de los dedos prisioneros, a aquel al que no le importaban cosas que ahora sí.
¿Dónde está?
Pienso que sigo escarbando, buscándolo dentro tuyo y no lo encuentro.
¿Qué hiciste con él?
Intento buscar, pero no me das paso; como revolviendo un manojo de papeles inservibles que poco a poco me rodean, luego de vaciar los cajones. Me inundan y hacen notar cada vez más, su falta.
Tal vez era un pequeño dibujo en lápiz que decidiste borrar, pero era mi favorito. Cuando comenzaste a crearlo yo preparé un marco para meterlo ahí e inmortalizarlo. Tan bello lo veía, tanto lo amé desde la primera línea, tanto afecto sin explicación por un simple garabato. Pero sin avisarme lo borraste, pensando que estaba mal e hiciste uno nuevo al que consideraste mejor, perfecto, que agradaría a los demás. Lo lograste, pasaste definitivamente ese boceto a tinta. Te juro que yo quise aprender a apreciarlo como todas las otras personas lo hacían...
De pronto, el marco de alguien más lo recibió, y no me dejaste nada. Me quedé sola, con mi marco preparado para nadie, esperando al pequeño garabato.
¿Qué hiciste con él? No puedo encontrarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario