Intentaré recuperarlo. Eso que se me perdió por ahí, cuando iba distraída, las palabras emergentes. Intentaré imaginar un público y escribir para ellos... entonces, quizás pueda volver a escribir para mí.

martes, 27 de septiembre de 2011

Ella.

y eso fue ahí, en medio de los cuerpos que sentían olores colores y formas
viven el mundo de una forma surreal
y su centro es la percepción y el estímulo de sus sentidos
ahí fue, incomodando al niño de pelo largo,
quien todavía no encontraba las manos del pequeño conejo negro, porque éste no quería entregárselas,
sigue sin querer hacerlo. MIEDO A QUECOSA que los entrañe y esconda
ahí fue donde encontré sus mejillas y sus pestañas con las yemas de mis dedos
y nada temblaba y nada temía
nada funcionaría de mejor estupefaciente
sus pequeños deditos también encontraron mi rostro
y sus luces penetraron en mis nervios, manipulándome sin escrúpulos
defendiendo aquello, disfrutándolo sin importar el rincón en el que se encontraba.
un ir y venir, sentados, rodillas.
palpo su pecho, queriendo ingresar a su corazón, queriendo develar el misterio
y sigue allí, aún hoy sin querer [de]mostrármelo, pero haciendo que busque en lo inocuo.

la mañana siguiente fue como la vida misma y como todo lo normal, a excepción de que mi vida no sería igual a partir de aquel compartimento de sentires. Y hubo otro gran giro, pero que tomó mucho tiempo en madurar, y que aún no maduró lo suficiente como para que rinda distancia.

Pero ella, ¡ella! sigue impactándome su impacto en mi

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