Intentaré recuperarlo. Eso que se me perdió por ahí, cuando iba distraída, las palabras emergentes. Intentaré imaginar un público y escribir para ellos... entonces, quizás pueda volver a escribir para mí.

sábado, 19 de mayo de 2012

Y quizás.. si viésemos lo que tenemos alrededor entenderíamos algo de todo esto..
¿en serio?
yo creo que no, creo que la incertidumbre es más constante que cualquier cosa en este mundo.. que el amor es tan inconstante como todo esto.. la estabilidad no existe. y llegado a esto, por qué la busco?
qué son esos sueños de irme de casa? de encontrar una propia, qué son esos sueños de vivir de algo y no de ti mismo ni para ti mismo.. es egoísta acaso? qué busco? qué encuentro?
cada quien establecido en su propio, asqueroso pantano, aparentando amar la alteridad, aparentando amar, sentir pasión por algo.. cuando en realidad nos conformamos TODOS con los placeres mundanos de ser un animal guiado únicamente por el instinto. comer, dormir, sexo, dormir, comer. Pero no nos basta con nada.. siempre inconformes nosotras las personas, buscamos qué? MÁS MÁS MÁS, siempre ir un paso más adelante que el otro.. siempre hacer lo que el otro "no se anima"... drogas, drogas, drogas... ver distinto, sentir distinto, pensar distinto por un momento, sólo para no aburrirnos... el espejismo inútil de la percepción... está realmente dormido ahí? hay conexiones, o yo las imagino y me creo que existen porque la propia mente quiere que lo crea, a modo de mecanismo de defensa (contra la supuesta realidad que no conozco)? hablar... no hablar... pienso las cosas (ciertas cosas) antes de decirlas las veces suficientes como para no sentirme totalmente segura de hacerlo hasta que lo digo.. a veces bien.. y a veces esto, que no sé que es... porqué puedo penetrar tan hondo en cuestiones que creí profundas y enterradas (y por supuesto así, sentirme un poquito especial de estar en tu vida y que me aceptes de tal manera en ella), y en esto.. que es apenas una pregunta, casi de manera política diría yo..? tus reacciones... no puedo quejarme, son las mías... quiero quedarme toda la noche tirada panza arriba en la calle, mirando las escasas estrellas (no me alcanzan, no, la vida no me alcanza, o me sobra) al abrigo de tus brazos y tu pecho, ilustre protección, y aullando los lamentos de los perros callejeros... de orejas suaves.